Están diseñadas para trabajar con saltos de agua pequeños, pero con caudales grandes. Con ellas se puede aprovechar el enorme potencial que posen los ríos en los últimos kilómetros más próximos a su desembocadura. O los canales de antiguos molinos. Se clasifican como turbinas de reacción, en ellas el empuje y la acción del agua son opuestos. Dependiendo de la dirección de entrada del agua pueden ser: Axiales, el agua entra paralelamente al eje. Turbinas Kaplan, Hélice, Bulbo. Radiales, el agua entra perpendicularmente. Siendo centrífugas cuando el agua vaya de dentro hacia afuera. Turbina Fourneyron (no se fabrica en la actualidad). Y centrípetas, cuando el agua vaya de afuera hacia adentro. Turbina Francis. Atendiendo a la disposición del eje de giro, pueden ser: Turbinas de eje horizontal, o de eje vertical. Las turbinas de caudal más usuales son: Turbina Kaplan: Es axial. Las palas del rodete tienen forma de hélice; se emplea en saltos de pequeña altura, obteniéndose con ella elevados rendimientos, siendo las palas orientables lo que implica paso variable. Si las palas son fijas, se denominan turbinas hélice. Turbina Francis: Es radial centrípeta, con tubo de aspiración; el rodete es de fácil acceso, por lo que es muy práctica. Es fácilmente regulable y funciona a un elevado número de revoluciones; es el tipo más empleado en mini-hidráulicas, para aprovechamiento del agua de los ríos, y se utiliza en saltos variables, desde 0,5 m hasta 180 m; pueden ser, lentas, normales, rápidas y extrarápidas.